¿Con qué programas puede leer y escribir partituras una persona ciega? Existen tres o cuatro herramientas específicas, y en este episodio las repasa alguien que las usa: Erik Deliser, director coral panameño, músico y docente.
Entre los que menciona están Goodfeel, de la compañía estadounidense Dancing Dots, desarrollado por un trompetista ciego, y Music Braille. Son programas que traducen entre la notación musical convencional y la musicografía braille, de manera que un músico ciego pueda leer una partitura escrita por videntes y escribir partituras que los videntes puedan leer.
Deliser perdió la visión de chico. Le regalaron un teclado, empezó a sacar música de oído y después tomó clases privadas de guitarra y flauta dulce. Hizo la licenciatura en música, cursos de dirección de bandas, de composición y arreglos, y una maestría en música con especialización en dirección coral.
El detalle que explica su recorrido es que en Panamá no existe la carrera de dirección coral: en la licenciatura hay apenas un semestre como materia. Él ni siquiera pensaba tomar canto coral, porque tenía la autoimagen de que cantaba mal y de que iba a olvidarse las letras. Terminó cursándolo por una negociación con el director de la escuela, que además era el profesor de esa materia y no le permitía matricular otras. Le gustó, cantó en actividades de la universidad, después ayudó a compañeros que hacían una maestría y necesitaban un coro, y años más tarde, cuando se abrió una maestría en dirección coral y otra en dirección orquestal, eligió la coral.
Para un director que trabaja con un coro vocacional, saber que estas herramientas existen cambia una decisión concreta: la de si un cantante ciego puede o no incorporarse a un coro que ensaya con partituras.