La Utilización del Juego como Estrategia de Ensayo en la Dirección Coral


Técnica de ensayo
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El juego, como herramienta lúdica aplicada al ensayo, cambia la dinámica del trabajo coral. Suele pensarse que jugar es cosa de chicos, pero también funciona con adultos: permite trabajar parámetros musicales de manera divertida y puede aumentar la motivación y la puntualidad de quienes cantan en el coro.

Por qué funciona

Hay respaldo científico para la idea de que el cerebro aprende mejor cuando no está bajo tensión. Incorporar el juego en los ensayos genera un ambiente distendido que facilita un aprendizaje más significativo. Además, el juego mejora la cohesión del grupo: desarrolla observación, atención, disciplina, cooperación y seguridad en uno mismo.

Lo que muestra la experiencia

María Laura Narvayza empezó a usar el juego en ensayos de coros de niños y jóvenes, donde encontró grupos más receptivos y menos temerosos al ridículo, lo que facilita meter actividades lúdicas, por ejemplo en los momentos de vocalización, con el efecto de que los cantantes llegan más motivados y puntuales.

En coros de adultos la experiencia también dio resultado. Después de la pandemia de 2021, la incorporación de juegos en los ensayos trajo una mejora notable en la relación entre los miembros del coro y en la efectividad del trabajo, aunque en este grupo el desafío suele ser mayor.

Los obstáculos y cómo superarlos

El principal freno es la inhibición: tanto directores como cantantes adultos pueden sentirse incómodos jugando, sobre todo si vienen de una formación académica estricta o de estructuras tradicionales. La práctica regular ayuda a superar esa barrera. Conviene arrancar con actividades lúdicas pequeñas e ir integrándolas de manera gradual hasta que se vuelvan un hábito del ensayo.

Así como cada director desarrolla su propio estilo en la técnica gestual, la incorporación del juego también debe adaptarse a la personalidad de cada director y a las características de cada grupo. La clave está en encontrar actividades que resuenen con ese grupo puntual y que fomenten la cooperación y el sentido de colectividad.

Para quien dirige un coro, el juego no es un accesorio ni una distracción: es una estrategia concreta para bajar la tensión del ensayo, mejorar la cohesión del grupo y lograr que la gente aprenda mejor y llegue con más ganas. Como dice Narvayza, "jugar es cosa seria".