¿Qué hace falta para cantar coplas, tocar la caja y reconocer una baguala, una tonada o una vidala? Ángela Parodi presenta una iniciación al canto con caja que integra contexto, escucha, práctica vocal, percusión y poesía. El curso está pensado para acercarse a esta tradición oral desde la experiencia de cantar y acompañarse, incluso sin formación musical previa.
La introducción ubica el canto con caja en el norte argentino y a lo largo del cordón andino, con referencias a Salta, Jujuy, Tucumán, Catamarca, La Rioja y Santiago del Estero. Los paisajes y las historias de esas regiones se manifiestan en melodías, ritmos, textos y usos de la voz. La práctica nació ligada a la vida de los pueblos originarios y acompañó celebraciones, siembras, cosechas, marcaciones de ganado, nacimientos, muertes y otros acontecimientos colectivos.
El canto con caja reúne en una misma persona dos acciones: cantar y acompañarse con un tambor. La caja es un tambor preincaico de dos parches; uno se percute y el otro funciona como resonador. Puede incluir una chirlera, tira que vibra contra el parche y agrega un zumbido característico. La clase muestra diferencias de tamaño, materiales, pelo, tientos y baquetas, además de alternativas construidas con materiales reciclados.
La práctica rítmica comienza con el pulso marcado por los pies y con patrones sencillos aplicables a vidalas y tonadas. También se propone tocar en ronda y combinar varias cajas sin cubrir las voces. La relación entre instrumento y canto se entiende como complementariedad: la caja sostiene la tierra y el pulso, mientras la voz dibuja el movimiento melódico y expresivo.
El trabajo vocal no busca uniformar el sonido según un ideal académico. Explora una emisión vinculada con el repertorio, donde pueden aparecer quiebres entre registros, gritos, jadeos, quejidos, asperezas y sonidos cercanos al llanto. El objetivo es ampliar las posibilidades expresivas y encontrar un color propio sin confundir estilo con imitación superficial.
La poesía ocupa una clase completa. Una copla es una forma de cuatro versos octosilábicos con rima en los versos pares; cada copla suele constituir una unidad de sentido. El curso enseña a contar sílabas desde la musicalidad del habla, reconocer rimas asonantes y consonantes y considerar qué sucede cuando el verso termina en palabra aguda, grave o esdrújula. Estas reglas permiten analizar repertorio existente y crear coplas personales o grupales.
También se estudia el estribillo o mote, una porción de texto y música que reaparece alrededor de las coplas. Los ejemplos muestran distintas disposiciones: después de una copla completa, entre sus dos mitades, después de cada verso o mediante fragmentos variables. Reconocer esa arquitectura facilita aprender de oído, recuperar el sentido del texto y sumar rápidamente a un grupo mediante respuestas repetidas.
La última clase presenta la clasificación sistematizada por Leda Valladares como una guía flexible. La baguala utiliza principalmente una escala tritónica de tónica, tercera mayor y quinta justa, y puede ser solista o grupal al unísono. La tonada se vincula con la escala pentatónica y suele ser colectiva, muchas veces de forma responsorial: una persona canta y la comparsa responde. La vidala emplea escalas diatónicas, con frecuencia en modo menor, y puede incorporar una segunda voz a distancia de tercera.
Al finalizar, quien participe podrá acompañar patrones básicos, explorar recursos vocales, reconocer la forma de una copla y distinguir rasgos de baguala, tonada y vidala. El curso ofrece una base concreta para enseñar o compartir canto con caja respetando su transmisión oral, su diversidad y el valor comunitario de cantar a una sola voz entre muchas personas.
En esta presentación se realiza una contextualización geográfica, se comentan referentes del género y se sugiere bibliografía y discografía.
Caja: algunos datos sobre el instrumento y los tres patrones rítmicos más usados. Algunos modos de uso de la voz, ejercitación sugerida.
Copla (rima y métrica) y estribillo o mote.
Distintos modelos de imbricar copla y estribillo o mote
Criterios para clasificar y distinguir baguala, tonada y vidala. Algunas obras del repertorio tradicional