“Candombe: Una introducción al género”

Portada del curso “Candombe: Una introducción al género”

Docente:

Solana Cortés

2 h 41 min

Nº Clases: 4

¿Qué necesita conocer un director o cantante para interpretar candombe sin reducirlo a una fórmula rítmica? «Candombe: una introducción al género», dictado por Solana Cortés, estudia la historia, los contextos comunitarios, los tambores, los estilos barriales y las transformaciones que vinculan la llamada con la canción y el arreglo coral. El curso ofrece herramientas de escucha y análisis, pero también procedimientos concretos para llevar esos materiales al cuerpo y al ensayo.

El candombe se presenta como un término polisémico: nombra distintas prácticas surgidas en períodos y espacios diferentes. El recorrido lo sitúa dentro de la música popular latinoamericana y del mestizaje cultural producido por la relación —desigual y conflictiva— entre pueblos originarios, colonizadores europeos y poblaciones africanas traídas por la esclavitud. Esta perspectiva evita describir el género por comparación con modelos centroeuropeos y atiende a sus propios procesos sociales, religiosos, festivos y musicales.

La primera clase recorre la historia afro-uruguaya desde las salas de nación del siglo XIX, las sociedades y los conventillos hasta las comparsas y las llamadas actuales. La llamada es una práctica colectiva en la que una cuerda de tambores avanza por la calle de manera ceremonial. Los conventillos Medio Mundo, Ansina y Gaboto aparecen vinculados con los barrios Sur, Palermo y Cordón y con estilos de toque que todavía conservan esas referencias territoriales.

El concepto de «musicar» permite comprender que la música no es solamente un objeto sonoro: es una actividad que reúne ejecución, danza, escucha, ritual, memoria, vínculos y pertenencia. Desde esta mirada, candombear consiste en experimentar y afirmar las relaciones de una comunidad. La clase también analiza el lugar de las comparsas de sociedades de negros y lubolos, el carnaval, el desfile de llamadas y las transformaciones mediante las cuales el candombe salió de los ámbitos familiares y barriales hacia orquestas, canciones y cruces con tango, música tropical, rock y canción uruguaya.

La segunda clase se concentra en la cuerda de tambores. El chico es el tambor más pequeño y agudo; sostiene una frase invariable y un acento característico en la segunda semicorchea, por lo que funciona como referencia de pulso y velocidad. El repique ocupa el registro medio y alterna su célula básica con llamadas, floreos e improvisaciones que inician diálogos, anuncian cortes y articulan la dinámica. El piano es el tambor más grande y grave; establece la base y combina su frase con repicados o rezongos.

Una cuerda necesita al menos un chico, un repique y un piano para formar el entramado polirrítmico. La polirritmia es la superposición coordinada de patrones rítmicos diferentes. A esa relación se suma la clave o madera, patrón rector que se ejecuta golpeando con el palo el cuerpo del tambor. La clave establece el tempo, organiza el entramado y puede aparecer de forma explícita o quedar sugerida durante las conversaciones entre lonja y madera.

Los estilos Cuareim, Ansina y Cordón se distinguen principalmente por las frases del piano, además de diferencias de velocidad, volumen, acentuación y maderas. Cuareim, asociado con Barrio Sur, se describe como históricamente más cadencioso y con menor intervención improvisada de los pianos. Ansina, vinculado con Palermo, presenta mayor velocidad y una conversación activa entre piano y repique. Cordón, relacionado con el conventillo Gaboto, se considera derivado de Ansina y desarrolla un toque rápido, potente y con pianos muy activos.

El paso de la llamada al candombe canción implica trasladar funciones y patrones de los tambores a otros timbres. El bajo eléctrico puede sintetizar la madera y el piano por su registro grave y su función de sostén. La guitarra distribuye chico, repique, piano y clave entre rasguidos y registros. El piano, las congas y las voces también reelaboran esos materiales. La cuerda de tambores, cuando acompaña una canción, suele reducir su volumen, su velocidad y su protagonismo para integrarse al conjunto.

La tercera clase analiza cómo las frases de los tambores y la clave se convierten en ideas melódicas y corales. Una melodía puede trabajar a favor de la clave cuando coincide con sus golpes y acentos, o en contra cuando ocupa sus silencios y genera anticipaciones, respuestas y síncopas. «Biricunyamba», de Pedro Ferreira, muestra un fuerte arraigo en la clave; «La mamá vieja», de Eduardo Mateo, se vincula con la gestualidad improvisada del repique.

El arreglo de «Durazno y Convención», realizado por Eduardo Ferraudi sobre la canción de Jaime Roos, funciona como estudio central. La introducción adapta patrones del piano y recursos instrumentales al coro; las estrofas alternan melodía, acompañamientos e intervalos paralelos; una sección homorrítmica concentra el texto; y el segundo estribillo despliega la polirritmia con referencias explícitas al chico, el piano y la clave. El análisis permite reconocer cómo un arreglo puede sugerir el candombe antes de exponer por completo su entramado.

Para el ensayo, el curso recomienda comenzar con una breve contextualización histórica y cultural. Después se incorpora la clave con palmas y el pulso con los pies, se agregan por separado las frases de piano, chico y repique y se intercambian las funciones entre grupos. Si la coordinación resulta difícil, se reduce el material: piano y chico, o solamente la célula inicial del repique. Las mismas frases pueden cantarse con onomatopeyas y distribuirse por tesituras.

Antes de sumar la melodía conviene decir el texto con su ritmo, cantarlo sobre una nota y reforzar los acentos identitarios. La propuesta vocal explora una emisión cercana al habla, vocales abiertas, consonantes y onomatopeyas percusivas, sin imponer esa sonoridad si no corresponde al proyecto del coro. Al finalizar, directores y cantantes cuentan con un marco histórico, recursos de análisis y una secuencia gradual para interpretar candombe con conciencia estilística, precisión rítmica y respeto por su raíz afro-uruguaya.

Clase 1- parte I: herramientas para el análisis

En esta primera parte estableceremos tres herramientas de análisis con las cuales abordaremos el género, entendiéndolo como parte de la música popular latinoamericana: Mestizaje, Transculturación y Musicar. Estos conceptos nos permitirán comprender el proceso dinámico de desarrollo del Candombe, alejándonos de posturas lineales, evolutivas y euro-centristas.

Clase 1 parte II: historia del género

En esta segunda parte entraremos de lleno en la historia del Candombe, partiendo de la llegada de los primeros africanos a la banda oriental. También conoceremos las diversas prácticas denominadas Candombe a lo largo de los siglos XIX, XX y XXI, desde las primeras ceremonias celebradas por esclavos, atravesando su desarrollo en los conventillos, la tradición de Llamadas y la formación de comparsas de carnaval

Clase 2: características musicales del género y su lenguaje

En esta clase nos sumergiremos en las características musicales del género y su lenguaje: los tambores del Candombe, sus toques básicos y algunas variaciones, los diferentes estilos según los barrios así como también los traslados, adaptaciones y transformaciones a otros géneros e instrumentos: de la llamada a la canción.

Clase 3: materiales rítmicos del Candombe- estrategias para un abordaje coral

Para finalizar el curso, identificaremos materiales rítmicos del Candombe en melodías, analizaremos desde esta óptica un arreglo coral y finalmente revisaremos algunas estrategias para abordar este género en formato coral.


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Los arreglos corales de Gus Espada, con las voces disponibles de cada uno, están en la biblioteca de partituras.

Los materiales escritos que acompañan las clases se elaboran con asistencia de inteligencia artificial. El contenido y el criterio pedagógico son míos. Cómo uso la IA