Historia de los Grupos Vocales en Argentina II

Portada del curso Historia de los Grupos Vocales en Argentina II

Docente:

Camilo Matta

2 h 7 min

Nº Clases: 5

La historia de los grupos vocales argentinos está poco contada, y sin embargo fue muy nutrida. Este segundo módulo, a cargo de Camilo Matta, entra de lleno en los grupos que definieron los años sesenta y setenta, con las grabaciones a mano y con un dato que atraviesa a todos: se formaron en el interior del país, o estaban integrados por cantantes y músicos de origen provincial. Eso se refleja en la estética, en la manera de cantar y en el repertorio que eligieron.

Dónde estábamos

El primer módulo había recorrido los orígenes: las dos vertientes de las que nacen los grupos vocales —los conjuntos tradicionalistas por un lado, los músicos venidos del canto coral por el otro— y la influencia del jazz vocal norteamericano sobre los pioneros. Este segundo módulo toma esa continuidad, a veces sostenida y a veces abrupta, y la sigue grupo por grupo.

Los grupos, uno por uno

Las clases recorren Los Huanca Huá, Los Nocheros de Anta y Los Andariegos; después Los Nombradores, el Grupo Vocal Argentino y Los Trovadores; luego Buenos Aires 8 y el Cuarteto Zupay; Opus 4 y Huerque Mapu; y finalmente Cantoral, el Quinteto Clave y el Quinteto Vocal Tiempo.

Opus 4 sirve para ver un fenómeno de época. Eran de La Plata y venían de haber cantado en coros, en un momento en que las universidades y sus organismos musicales producían grupos: de La Plata había salido también el núcleo de Les Luthiers, y en Rosario estaba el Pro Música de Cristián Hernández Larguía. Opus 4 arrancó difundiendo repertorio latinoamericano, y su primer disco, de 1972, se llamó justamente «Si somos americanos». Incluía «La vuelta de Obligado», con letra y música de Miguel Brascó y arreglo del Chango Farías Gómez.

Cantoral, en cambio, era de San Francisco, provincia de Córdoba, y grabó su primer disco en 1976, con «Fuego en Anímaná» entre los temas.

Cuando la canción tomó vuelo poético

Una parte importante del curso no está en los grupos sino en lo que cantaban. En esos años se consolidan los binomios de autores que marcaron el repertorio de todos: Armando Tejada Gómez con César Isella, que venía de Los Fronterizos y siguió como compositor de canciones conocidísimas —«Fuego en Anímaná», «Canción con todos», «Luna de Córdoba»—, y Hamlet Lima Quintana, autor de «Zamba para no morir».

Hacia 1974 y 1975 prácticamente no había solista ni grupo vocal de música popular argentina cuyo repertorio estuviera exento de temas políticos o ideológicos. Es lo que se llamó canción de protesta, una denominación que el curso considera equívoca. El fenómeno era continental: Geraldo Vandré en Brasil, Violeta Parra en Chile, Daniel Viglietti y Alfredo Zitarrosa en Uruguay, y acá Tejada Gómez, Isella, Ariel Petrocelli y Horacio Guarany.

Dos maneras de cantar lo mismo

La clase extra plantea una distinción que ordena todo el panorama, y es de las más útiles para un director. Están los grupos vocales folclóricos, que por procedencia o por influencia cantan con las tonadas y los modismos de su lugar de origen, sin una técnica vocal depurada en el sentido académico. Los Trovadores cantando una canción del litoral suenan chamameseros; los grupos del norte suenan a salteños.

Y están los grupos más urbanos, como el Cuarteto Zupay u Opus 4, que en su apertura hacia el repertorio latinoamericano buscan un color vocal más neutro. Cuando abordan una chacarera, una zamba o un chamamé lo hacen despojados del regionalismo, con otra impostación, y el swing folclórico se va diluyendo. El curso lo dice sin eufemismos: el Cuarteto Zupay se parece más a un grupo vocal de cámara de música del Renacimiento que a un conjunto que va a cantar una chacarera, y cuando aborda ese repertorio el resultado puede volverse contraproducente.

Ninguna de las dos maneras se presenta como superior. La distinción sirve para saber qué se está escuchando y, si uno arregla, para decidir a qué sonoridad apunta.

Para qué sirve

Al terminar, quien hace el curso puede ubicar a los grupos vocales argentinos de los sesenta y setenta en su contexto, reconocer de oído la diferencia entre un grupo que conserva el swing folclórico y uno que busca un color neutro, y conocer el repertorio y los autores que sostuvieron esa época. Es el segundo de tres módulos: el primero cuenta los orígenes y el tercero recorre los grupos que aparecen desde mediados de los ochenta, región por región.

Clase 1: Los huanca hua/Los nocheros de Anta/Los andariegos

Clase 2: Los nombradores/Grupo Vocal Argentino/Los Trovadores

Clase 3: Buenos Aires 8/ Cuarteto Zupay

Clase 4: Opus 4/Huerque mapu

Clase 5: Cantoral/ Quinteto Clave/ Quinteto Vocal Tiempo

Los materiales escritos que acompañan las clases se elaboran con asistencia de inteligencia artificial. El contenido y el criterio pedagógico son míos. Cómo uso la IA