Cómo entrenar el oído para cantar en un coro


Entrenamiento auditivo para coreutas
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Un cantante de coro entrena el oído comparando sonidos, comparando lo que canta contra lo que escucha, no memorizando teoría: reconocer si una melodía sube o baja, reconocer todas las notas de un acorde mientras canta su propia nota, y sentir dónde cae el pulso de la música. Esto le permite, mientras canta, escuchar a sus compañeros de cuerda para equilibrar su afinación, percibir timbres para lograr un correcto empaste, sincronizarse rítmicamente con el resto del coro para cantar con precisión; pero también le sirve para memorizar más rápido sus partes si no lee música, para cantar más seguro al poder apoyarse en sus compañeros, y por lo tanto puede desarrollar una mayor sutileza al cantar dinámicas y articulaciones.

Todo esto se puede hacer sin saber leer una partitura, con unos minutos por día.

Qué es el entrenamiento auditivo

El entrenamiento auditivo es la práctica de reconocer de oído los elementos de la música —intervalos, acordes, ritmos— para poder cantarlos después. Un intervalo es la distancia entre una nota y otra. El pulso es el latido de la música: eso que marcás con el pie sin pensarlo, y lo que los directores marcamos con el brazo al dirigir.

No es lo mismo que solfeo. El solfeo parte de la partitura escrita; el entrenamiento auditivo parte de lo que suena. Por eso un coreuta que nunca leyó música puede hacerlo desde el primer día, en su casa, en el colectivo mientras va al ensayo, y quien después quiera aprender lectura musical llega con la mitad del camino hecho.

Cuatro cosas concretas para trabajar

Distinguir si el sonido sube o baja. Parece obvio y no lo es: cuanto más chica es la distancia entre dos notas, más cuesta saber en qué dirección fue. Los saltos grandes los acierta cualquiera; en los de medio tono se equivocan casi todos. Cuanto más pequeño el intervalo que podés reconocer, mayor precisión vas a tener en tu afinación al cantar.

Escuchar el medio del acorde. El oído humano capta primero los extremos de un acorde —la nota más grave y la más aguda— y no las voces del medio. Es la razón física de que las contraltos y los tenores se pierdan más seguido que sopranos y bajos: no cantan mal, cantan la parte que menos se oye. Entre un acorde mayor y uno menor cambia una sola nota, y es justamente la del medio.

Encontrar el pulso y el acento. Algunos pulsos suenan más fuerte que otros, y a esos les decimos acentos. Tomá una canción que conozcas —podés comenzar con algo que tenga un ritmo bien marcado, como un carnavalito— y marcá con el dedo sobre la letra dónde cae cada golpe. Así vas a percibir la síncopa que al cantar te desacomoda. Lograr que todo el coro cante un ritmo complejo con precisión es difícil, para lograrlo hay que comenzar por algo sencillo.

Sostener tu línea mientras suena otra. Cantar una voz mientras escuchás la de al lado es una habilidad distinta de cantar afinado solo. Es la que hace que un coro suene como un conjunto y no como varias personas juntas.

Para qué sirve

Un coreuta que entrena el oído entra en su nota sin esperar a que el director se la dé, se da cuenta solo cuando se está yendo de tono, y deja de depender de la persona que tiene al lado: colabora con ella. En el ensayo eso se nota enseguida: se avanza más rápido porque se repite menos.

Dónde seguir

En 2022 empecé a mandar una clase de audio por semana a un grupo de coreutas, primero por WhatsApp. Hoy esas clases están ordenadas y disponibles en eacoreutas.com: el Entrenamiento Auditivo para Coreutas, 49 clases de audio breves, una nueva cada semana, con ejercicios que se corrigen solos. Están agrupadas por melodía, armonía, ritmo y partituras, y se puede empezar por cualquiera.

Entrenamiento Auditivo para Coreutas


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El curso completo de entrenamiento auditivo para coreutas está en eacoreutas.com, el otro sitio de Gus Espada.

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