Gonzalo Villalba, director de coro y creador de humor musical de Mendoza, Argentina, es el invitado de este episodio de Dirección Coral Online. Además de dirigir coros durante toda su carrera, Villalba armó grupos de humor musical y hoy conduce dos proyectos que combinan ambas pasiones: el espectáculo "El Coro Cocó" y la agrupación de teatro coral Coradictos.
Villalba contó que la idea nació de una carencia: no encontraba un espectáculo de humor hecho enteramente con música coral. La chispa se la dio Carlos Núñez, de Les Luthiers, quien le prestó discos de compositores humoristas anteriores al grupo, como Gerard Hoffnung, Spike Jones y Peter Schickle, este último conocido por inventar al compositor ficticio P.D.Q. Bach. Inspirado en esa tradición, Villalba escribió la primera versión de "El Coro Cocó" hace cerca de veinte años y la estrenó en Mendoza, pero luego la dejó guardada por una década.
El espectáculo resurgió gracias a la red de Adicora (asociación de directores corales), cuando dos colegas —Cristina Gallo, de Córdoba, y Sonia Valiente, de Chubut— se enteraron de que existía el texto y pidieron montarlo. Eso llevó a Villalba a reescribirlo y actualizarlo. En ese proceso se sumaron dos colaboradoras clave: la actriz Maida Andrenacci, que aportó el trabajo actoral, y Liliana Sánchez, que enriqueció la mirada musical de la obra. "El Coro Cocó" se reestrenó casi al mismo tiempo en Villa María y en Trelew, y desde entonces circuló por distintos coros del país.
El nombre completo es "Coro de Compositores Compulsivos": la premisa es que sus integrantes están internados en un instituto para compositores compulsivos y presentan, uno tras otro, los resultados de sus desvaríos musicales. Entre las obras hay una cantata para coro, piano y teléfono, un Gloria paródico y una chacarera escrita para coro masculino "castrado". Según Villalba, el humor surge de llevar al extremo la formalidad típica de un concierto coral: cuanto más rígida es la estructura, más gracioso resulta cuando algo se quiebra.
Consultado sobre cómo animarse a dar los primeros pasos, Villalba recomendó empezar por romper la estructura tradicional del coro parado con partitura en mano. En su propia experiencia, el cambio arrancó por algo simple: dejar la carpeta con la partitura y descubrir qué hacer con las manos libres, incorporando palmas, pequeños movimientos y coreografías básicas en el repertorio popular.
Ese camino derivó en la creación de Coradictos, el elenco vocal-teatral con el que Villalba empezó a animarse a puestas más atrevidas. El primer trabajo grupal fue "Suite TV", un guión de quince minutos que recorría series de televisión clásicas. La buena respuesta del público llevó al grupo a formarse con un actor que les dio herramientas de teatro e improvisación, y de ahí salieron espectáculos enteros con obras compuestas íntegramente en escena, como "De amores y no tanto" y "Andares".
Villalba subrayó una idea central para cualquier director: toda presentación arriba de un escenario es puesta en escena, incluso si el coro no se mueve. El público ve la carpeta, la postura, la nuca del director al dirigir de espaldas y hasta la manera de anunciar las obras. Por eso, según él, conviene tomar conciencia de esos gestos y decidir con intención qué tipo de puesta se quiere lograr, ya sea dramática, humorística o simplemente el disfrute del movimiento en una obra popular.
Al cierre, Villalba adelantó que trabaja en una segunda parte de "El Coro Cocó", que fue probando como bis en presentaciones recientes antes de terminar de darle forma. En paralelo, retoma con Coradictos un espectáculo que había quedado inconcluso, y con otro coro que dirige prepara un programa que combina tango y rock nacional.
Para quien dirige un coro y quiere sumar humor o teatro a su repertorio, la experiencia de Villalba ofrece un camino gradual y concreto: empezar por gestos pequeños, tomar conciencia de la puesta en escena que ya existe aunque no se la piense como tal, y animarse a explorar sin miedo a romper la formalidad tradicional del concierto coral.