Robert Shaw fue una figura fascinante y enigmática, conocida por una mezcla de carisma personal y completa modestia. Su dedicación al arte fue constante, marcada por una ausencia total de arrogancia, y quienes trabajaron con él sentían que poseía un poder extraordinario para extraer lo mejor de ellos.
Aunque a veces se declaraba agnóstico, nunca olvidó la fe evangélica y la música en las que se formó. Su carrera se centró en las grandes obras maestras musicales de la fe cristiana, a las que se acercó con asombro y total devoción.
Su intensidad en la preparación de las actuaciones era legendaria: no importaba cuántas veces hubiera dirigido una obra, cada nueva serie de interpretaciones implicaba un estudio completo y una revisión de la partitura. Supo reconocer sus propias fortalezas y esto lo inspiró a ser un innovador y promotor del arte coral de una manera quizás nunca antes vista en la música occidental.
En los ensayos podía ser humorístico, incluso picante, o extremadamente exigente, regañando a su coro por la falta de cuidado en la ejecución. Los coros que dirigía tendían a sentirse cautivados por él. Gracias a esto, junto con su extraordinaria facilidad técnica y su ética de trabajo inigualable, creó experiencias corales que enaltecían tanto a sus cantantes como a su público.
Robert Shaw consideraba el calentamiento (warm up, o vocalización) una parte esencial de cada ensayo, no un simple ejercicio vocal. Abordaba este momento, a menudo subestimado, con un enfoque claro en la unificación de la afinación, el color tonal, la mezcla del conjunto y el desarrollo del rango dinámico.
A diferencia de muchos directores que solo vocalizan a sus cantantes, Shaw esperaba que cada miembro vocalizara de forma independiente antes del ensayo. De esta forma, el tiempo de calentamiento colectivo podía dedicarse a "afinar" los oídos y el cerebro del coro.
Fue durante este breve segmento de sus ensayos que comenzó a inculcar a sus cantantes el arte de ser un ensemble. Para Shaw, este era un momento para establecer las disciplinas cruciales que permitían al coro madurar hasta convertirse en un instrumento musical verdaderamente expresivo.
El pack incluye tres clases en audio que muestran distintas maneras de adaptar los ejercicios que Shaw usaba con su coro —un conjunto muy bien entrenado— para utilizarlos con coros amateurs o vocacionales. Suma un PDF con las partituras y las explicaciones de los ejercicios originales, un enlace a una playlist de YouTube con grabaciones de esos mismos ejercicios realizadas por el propio Robert Shaw, y consultoría gratuita por e-mail.
Estas tres clases forman parte de las cuarenta que tuvo el curso de técnica de ensayo "Pare de sufrir", dictado en 2024.
Para quien dirige un coro amateur, estos principios muestran que el calentamiento puede dejar de ser un trámite mecánico y convertirse en el espacio donde se entrena al conjunto a escuchar, afinar y responder como un solo instrumento.
Sobre este tema hay 4 cursos online: cursos de Técnica de ensayo.
Más sobre Técnica de ensayo: