Festival de onomatopeyas


Creación de coros
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¿Analizás las onomatopeyas cuando estudiás un arreglo coral antes de enseñarlo a tu coro? ¿Sabés qué propósito cumplen más allá de indicar la articulación (staccato, legato)? Son preguntas que conviene hacerse, porque el uso de onomatopeyas en los arreglos corales genera posturas encontradas: hay directores que las defienden, otros que las rechazan de plano, y quienes simplemente las escriben y las cantan sin ton ni son, sin pensar en su función.

Camilo Matta tiene una postura desarrollada sobre el tema. Martín Palmeri, compositor de la Misa Tango, ofrece su propia visión en el curso "Arreglando Tangos", dedicado al tango en la música coral. En ese mismo curso, Horacio Corral, integrante y arreglador de Buenos Aires 8, también expone su enfoque.

Gus Espada, director de coro, señala una corrección recurrente que hace a sus alumnos de arreglo en la universidad: que la parte de bajo no se limite únicamente a repetir "tum tum tum", es decir, que la onomatopeya tenga un sentido musical y no sea solo relleno rítmico.

Más allá de la articulación, la pregunta clave para quien dirige un coro es si le asigna a cada onomatopeya un tipo de sonido específico en función del papel que esa parte desempeña dentro de la obra, o si simplemente la reproduce sin ese análisis previo.

El arreglo y la tarea del arreglador en el canto coral

Los contenidos de las clases del curso, incluidas las que tratan este tema, están disponibles para consulta en gusespada.com/suscribirme.