Haciendo vocalizar a Cortázar


Técnica vocal
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¿Alcanza con la pasión para dirigir un coro? En “Clone”, Cortázar cuenta la historia de un octeto de madrigalistas que interpreta obras de Carlo Gesualdo, un compositor cuya música es tan intensa y de armonía tan audaz que transmite una pasión desbordante. Sin embargo, el cuento no está estructurado según esa pasión: Cortázar lo armó siguiendo el plan de instrumentación de una obra de Johann Sebastian Bach. La pasión, ahí, vive dentro de una estructura ajena a ella.

La pasión necesita estructura

Algo parecido pasa al vocalizar un coro. Vocalizar y ensayar pueden apasionar tanto como dirigir sobre el escenario, pero sin estructura ese entusiasmo termina en cualquier cosa. Todos conocen lo básico —relajación, respiración, vocalización— pero ahí no termina el trabajo.

Como decía un filósofo: “Es la atención al detalle lo que hace la diferencia entre promedio y sorprendente”. Si no se les presta atención especial y detallada a los sistemas que hay que activar en los cantantes, a largo plazo el trabajo de vocalización se resiente. Dejarse llevar solo por la pasión o el apuro termina en una vocalización de cualquier manera, y en un coro que canta igual.

Los sistemas del aparato fonador que conviene activar están desarrollados en la clase 3 del curso https://gusespada.com/curso.php?id=120.

Para quién dirige un coro

Ponerle estructura a la pasión —tanto en el ensayo como en la vocalización— puede ser la diferencia entre el arte y el caos: entre un coro que canta con intensidad pero sin control, y uno que canta con intensidad y con oficio.

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