“Tonada de La Quiaca". arreglo a 3 voces: análisis, comentarios y sugerencias de interpretación”- con Néstor Zadoff


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En 2011 Néstor Zadoff escribió para el anuario de Adicora un artículo llamado "Tonada de la Quiaca. Arreglo a tres voces: análisis, comentarios y sugerencias de interpretación". Con él charló Gus Espada sobre ese trabajo y sobre otro arreglo hermano, "Coplas de carnaval".

¿Un arreglo a tres voces es más fácil que uno a cuatro?

Gus planteó la duda a partir de una experiencia propia: dirigió con un coro la misa a tres voces de un compositor renacentista inglés que también escribió una misa a cuatro y otra a cinco, y nunca le quedó claro si la de tres era realmente más sencilla o simplemente tenía menos voces.

Zadoff fue tajante: al revés. Sus arreglos a tres no son "SATB" sino lo que él llama "SAV": soprano, alto y "lo que venga" —algún tenor, algún barítono, algún bajo, según el coro—. Eso obliga a escribir dentro de una tesitura muy acotada, más o menos una novena entre un do grave y un re agudo, para que cualquier voz masculina disponible pueda cantar cómoda. Esa limitación, dijo, empuja al arreglador a trabajar mucho más las líneas melódicas y a buscar armonías menos elementales para que la obra siga siendo rica con solo tres partes. En la comunidad coral internacional se asocia el arreglo a tres con coros de poca experiencia, pero para Zadoff el desafío real es encontrar un punto medio entre esa sencillez esperada y la necesidad de que la pieza no resulte pobre.

Tonada de la Quiaca

Zadoff contó que la melodía fue recuperada hace décadas por María Elena Walsh y Leda Valladares, que viajaban con un grabador registrando a cantoras y cantores del norte para rescatar líneas melódicas que después transcribían como podían. La llamaron "Tonada de la Quiaca" porque así la tituló Leda Valladares, aunque musicalmente no es una tonada en sentido estricto ni fue recogida exactamente allí. El texto narra un cortejo amoroso entre un chico y una chica en un valle entre cordillera y precordillera, con un baile de por medio.

El arreglo está escrito para soprano, alto y barítono, con una parte opcional de percusión corporal —golpes de pie y palmas en los muslos imitando el bombo y las uñas de la caja— que Zadoff prefiere confiar a dos o tres coristas seguros antes que a todo el coro. Empieza con una introducción propia de 16 compases que luego reaparece, completa o parcial, entre las coplas. La primera estrofa la cantan sopranos y contraltos con armonías cromáticas que a Zadoff le gustan "bien escritas". En la segunda, la melodía pasa a los bajos —los únicos que cantan toda la letra— mientras las voces superiores acompañan con menos notas para no tapar la línea principal. En la tercera copla, la más compleja de armar, dividió la melodía entre soprano, alto y bajo en fragmentos cortos, algo que Zadoff reconoció como una excepción a su propia regla de no fragmentar una frase entre voces. La última copla es un canon riguroso entre soprano y bajo, con la contralto cantando por debajo una línea que a Zadoff le resulta especialmente hermosa. Todo cierra con la introducción completa y un diminuendo, sin buscar el aplauso fácil.

Coplas de carnaval

El segundo arreglo, a cuatro voces, trabaja sobre coplas que se cantan en los carnavales de Jujuy, a los que Zadoff asistió y de los que quedó, según sus palabras, "enamorado perdidamente". El texto respeta la tradición del carnaval como momento de invertir roles y soltar tensiones antes de la cuaresma, e incluye una copla directa sobre la muerte de una suegra que Zadoff escuchó cantar así, a los gritos, en el lugar.

La estructura es parecida a la de la Tonada de la Quiaca: introducción propia, percusión que separa las coplas y una melodía que va rotando entre voces. En algunas estrofas, cada repetición suma o resta voces —una vuelta la cantan solo sopranos y tenores, la siguiente se incorpora la contralto— para que la repetición no resulte monótona. La copla más dura, la de la suegra, queda en manos de los varones. Como en el arreglo anterior, ninguna de las dos obras termina fuerte: ambas se cierran con un diminuendo, apostando a que el interés se sostenga durante todo el desarrollo y no en el final.

El sitio de Néstor Zadoff

Zadoff contó que su sitio, con cerca de 25 mil descargas de todo el mundo, ofrece de manera gratuita arreglos propios que no están editados, transcripciones de música antigua del Renacimiento español, italiano y francés, arreglos de folclore y de spirituals, y varios arreglos suyos de Piazzolla que no forman parte del catálogo que mantiene con la editorial que publicó buena parte de su obra.

La temporada del podcast en la que se grabó esta entrevista se realizó con el aval de Adicora, la Asociación de Directores de Coros de la República Argentina https://www.dopplerpages.com/gusespada-D9EA4/Form6-62234; quien quisiera asociarse podía hacerlo completando una ficha disponible también en este enlace https://adicora.org/pagos2/ficha-de-inscripcion/. El artículo original de Zadoff puede descargarse acá https://1drv.ms/b/s!AhY9XomXNGAxg_UluoOoX452_-M2jQ?e=zTVkhq, y los dos arreglos analizados en la entrevista, acá https://www.dopplerpages.com/gusespada-D9EA4/DosarreglosZadoff-80216. Quien quiera apoyar este podcast puede hacerlo https://cafecito.app/gusespada.

Para quien dirige un coro, la entrevista funciona como guía concreta de cómo escribir —o elegir— un arreglo a pocas voces sin resignar riqueza musical: qué tesitura usar cuando faltan varones, cómo repartir una melodía entre voces sin perder continuidad, y cómo sumar percusión corporal con criterio en música popular del norte argentino.