Edgar Moya Godoy es compositor y director de coros de Córdoba, Argentina, egresado como licenciado en composición de la Facultad de Artes de la Universidad Nacional de Córdoba. Es también uno de los fundadores de Comcorar, un colectivo de compositores argentinos que busca dar visibilidad a la música coral original del país.
Moya Godoy define su lenguaje compositivo como una suerte de "nueva tonalidad": una vuelta a herramientas y tendencias de comienzos del siglo XX, pero resignificadas desde su propia experiencia. Reconoce que su vocabulario personal combina esa tradición con la influencia del rock británico de los años 90, que escuchó de adolescente. Cuenta como anécdota el impacto que le produjo el disco Kid A de Radiohead alrededor del año 2000, un disco controversial que lo marcó por su rareza y que sigue siendo, dice, el tipo de sorpresa que busca generar cuando compone.
Para él, componer es un ejercicio de desafiarse a sí mismo: evita las soluciones que ya conoce y busca combinaciones que lo sorprendan incluso a él mismo antes que a la audiencia. Por eso no se considera un compositor prolífico en serie: hay obras que le llevan mucho tiempo, hasta encontrar el resultado que lo satisface.
Moya Godoy cuestiona el uso actual del término "música contemporánea": sostiene que ya no describe necesariamente una búsqueda de vanguardia, como ocurría hace más de un siglo, sino simplemente la música que se compone en el presente. Señala que existen tendencias muy marcadas —impulsadas por compositores norteamericanos, británicos o de Europa del Este— que a veces se legitiman comercialmente como vanguardia sin serlo realmente. Se ubica a sí mismo en un lugar intermedio, sin pertenecer ni al mainstream coral ni a las corrientes más populares.
Uno de los ejes más fuertes de la conversación es la situación económica y simbólica del compositor en Latinoamérica. Moya Godoy plantea que en Argentina el compositor no es reconocido como un eslabón necesario en la cadena de producción musical, lo que explica que la mayoría deba sostenerse con otras actividades. Cuenta una anécdota de un particular que le encargó una obra y se sorprendió de que el presupuesto fuera bajo: esperaba pagar varias veces más, y le señaló que sus propios colegas no valoran lo suficiente ese trabajo. Para Moya Godoy, ese reconocimiento tiene que empezar entre pares, y menciona a Comcorar como un espacio que trabaja justamente en esa legitimación.
Tras el primer año y medio de actividad del colectivo, Moya Godoy describe una repercusión mayormente positiva entre directores corales, con comentarios que destacan el alcance logrado y cadenas de escucha que llevaron a conocer a distintos integrantes. Invita a los directores a explorar el catálogo de Comcorar, donde conviven propuestas estéticas muy diversas y compositores con trayectorias ya consolidadas dentro de la música argentina.
Para quien dirige un coro, la entrevista funciona como una invitación a mirar más de cerca la producción coral latinoamericana contemporánea, entender las razones detrás de distintos lenguajes compositivos y valorar el trabajo del compositor como parte activa —y no accesoria— del hecho coral. Comentarios y sugerencias sobre este ciclo pueden enviarse a través de gusespada.com/contacto.
Más sobre Podcast: