Miriam Alexandre es directora de coro y arregladora brasileña radicada en Argentina desde hace 20 años. En esta entrevista del podcast Dirección Coral Online cuenta cómo empezó a dirigir música brasileña en Buenos Aires, qué diferencias ve entre el ambiente coral de los dos países y cómo piensa sus arreglos cuando quien canta no es brasileño.
Miriam estudió piano en Araçatuba, en el interior de San Pablo, y después hizo la carrera de música en la UNESP, en la ciudad de San Pablo. Dirige coros hace 27 años: empezó con coros de niños y trabajó en varias ciudades de la región de la Gran San Pablo, entre ellas Diadema, Santo André y Campos do Jordão. Hace 20 años vive en Argentina, donde dirigió el coro de la Legislatura porteña y el coro Caras y Caretas. Actualmente dirige el coro Irapurú, de música brasileña, y el coro Iarauí, de música latinoamericana, además de un coro de niños del programa Coros y Orquestas. También da talleres de historia de la música brasileña, pronunciación e interpretación.
Gus le preguntó por las semejanzas y diferencias entre el movimiento coral argentino y el brasileño. Miriam señaló que en ambos países la actividad no es uniforme: en Argentina la ve más fuerte en Mendoza y Córdoba, mientras que en Brasil hay menos movimiento en Rio Grande do Sul y Minas Gerais. La diferencia más marcada, para ella, es que la comunidad coral argentina está mucho más conectada entre provincias, algo que atribuye a una asociación de coros que existe desde hace 20 años, el mismo tiempo que ella lleva viviendo en el país. En Brasil, en cambio, el contacto entre directores de distintas regiones era más difícil hasta hace poco, cuando empezó a organizarse algo parecido.
Otra diferencia que marcó tiene que ver con la forma de trabajo: en San Pablo predominan los coros municipales, de empresas o de instituciones, a los que se accede por concurso o por proyecto. En Buenos Aires, en cambio, abundan los coros independientes armados como proyecto propio, algo que Miriam no conocía de Brasil y descubrió al instalarse en Argentina.
A la gente que canta en sus coros, Miriam la llama "amantes de la música brasileña". Muchos son fanáticos de compositores como Vinicius de Moraes -que tuvo mucha presencia en Argentina, hizo shows y grabó discos acá-, Chico Buarque, Caetano o Marisa Monte. Otros viajan seguido a Brasil y quieren mantener ese vínculo al volver, y hay quienes se acercan simplemente fascinados por el idioma.
Miriam llegó a Argentina con la idea de trabajar como directora de coros, no específicamente de música brasileña. El coro Irapurú, que fundó hace 20 años, iba a ser un coro de música latinoamericana, pero le pidieron que arrancara con repertorio brasileño y ahí se quedó. En el camino dio clases de historia de la música popular brasileña en una fundación vinculada a la embajada de Brasil, enseñó fonética portuguesa para cantantes en una carrera de canto y trabajó en el Teatro Colón preparando la dicción de los cantantes de una ópera brasileña, basada en la vida de un escritor muy conocido en su país.
Miriam ya hacía arreglos en Brasil, sobre todo cuando quería cantar algún tema más nuevo y no encontraba partitura publicada. En Argentina se encontró con el mismo problema por el simple hecho de estar lejos, y empezó a escribir tanto para repertorio brasileño como latinoamericano. Con los años notó un cambio en su manera de arreglar: escribir para un coro de brasileños no es lo mismo que escribir para un coro de hispanohablantes. Ahora piensa de antemano en qué voces conviene poner las células rítmicas más difíciles y en cuáles puede mantener las disonancias típicas de la bossa nova y de la música popular brasileña, conocida por la sigla MPB, sabiendo que en esas voces el coro va a estar más atento y las va a resolver mejor.
Sus arreglos, publicados y sin publicar, están disponibles en su página web. Los que no están publicados se pueden pedir escribiéndole directamente. Miriam cerró la entrevista con un pedido a los coros argentinos que hacen música popular latinoamericana: que no dejen afuera la música brasileña, aunque el idioma genere resistencia al principio, porque hay mucho repertorio para empezar con textos simples y trabajar primero la cuestión rítmica.
Para quien dirige un coro y quiere sumar repertorio brasileño, la entrevista completa trae ejemplos concretos de cómo pensar esos arreglos según el grupo que los va a cantar. Comentarios y preguntas sobre el episodio se pueden mandar a gusespada.com/contacto.