6 Herramientas básicas de Técnica de ensayo


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A diferencia de cualquier otro instrumentista, quien dirige un coro solo tiene contacto con su instrumento durante el ensayo. Por eso conviene tener criterios claros de técnica de ensayo: buenas herramientas para trabajar de la manera más eficiente posible con el poco tiempo disponible. Este tema se desarrolla también en qué es Técnica de ensayo?, otro episodio del podcast al que vale la pena volver.

1. Estudiar la partitura antes de ir al ensayo

Es común elegir una obra, hacer las copias y llevarla al ensayo sin haberla estudiado a fondo, pensando que de paso se la va a aprender mientras se enseña. El problema es que una nota mal cantada por inseguridad del director es una nota mal enseñada: el coro memoriza todo el tiempo, y si aprendió una nota o un tempo equivocado, después es muchísimo más difícil corregirlo que si se hubiera llegado al ensayo con la partitura bien segura. No hay atajos para este estudio: hay que sentarse con la obra horas y horas hasta dominarla nota por nota, ritmo por ritmo. Tampoco se recomienda aprender una obra nueva escuchando grabaciones de otros coros; escuchar versiones ajenas sirve después, para tener referencias, no para estudiar. Sobre esto hay más detalle en los cursos de estudio y memorización de obras corales.

2. Planificar qué se quiere lograr en cada ensayo

Definir el objetivo de cada ensayo, cuánto tiempo va a llevar alcanzarlo y con qué recursos se va a lograr hace que el trabajo sea mucho más rendidor. Por ejemplo, si un coro solo maneja los extremos de la dinámica (fuerte o piano) y cuesta lograr los niveles intermedios, se puede planificar un ejercicio de vocalización específico y aplicarlo luego en una obra elegida a propósito. Contarle al coro cuál es el objetivo y en cuánto tiempo se espera lograrlo también ayuda: así el grupo se hace responsable y comparte el logro.

3. Cortar siempre con una razón, y decirla

Cada corte debe tener un motivo claro, comunicado al coro en el momento. Esto obliga al director a saber de antemano por qué va a cortar; si no sabe qué pedir, mejor dejar seguir cantando. Los ensayos muy cortados generan fastidio: los cantantes van al coro para cantar, no para escuchar hablar al director. Cortar apenas cantada la primera sílaba, por ejemplo, resulta muy frustrante. Conviene equilibrar los cortes con tramos largos donde se los deje cantar, aun cuando algo no salga como se espera, para mantener la atención y el estímulo del grupo.

4. Hablar solo cuando sea necesario

Antes de explicar con palabras, es preferible mostrar cantando o tocando. Explicar con detalle los niveles de dinámica de cada compás lleva más tiempo y se entiende peor que simplemente cantar el pasaje con la dinámica deseada. Quien no cante bien puede apoyarse en el piano, la guitarra u otro instrumento. Un director estadounidense llamado William Denning sostiene que debería poderse dar un buen ensayo incluso estando disfónico, sin poder hablar. Una forma concreta de controlar esto es grabar el ensayo completo y, después, con un cronómetro, medir cuánto tiempo habló el director y cuánto cantó el coro: el resultado suele sorprender.

5. Verificar que la segunda vez se cante realmente distinto

Después de cortar y pedir un cambio, hay que volver a escuchar con atención: a veces se da por sentado que el coro incorporó la corrección y se sigue adelante sin comprobar si efectivamente cantó diferente. Esta herramienta se relaciona con la secuencia de escuchar, pedir y obtener, desarrollada en otro episodio del podcast.

6. Admitir los propios errores

Si el director se equivoca, es mejor reconocerlo que buscar una excusa o culpar al coro: el grupo casi siempre se da cuenta. Muchas veces un error del coro tiene su origen en algo mal enseñado por el director; en esos casos, decir simplemente "me equivoqué, lo vamos a corregir" construye una relación de honestidad con el grupo y evita el tono autoritario de que el director siempre tiene razón y el coro siempre tiene la culpa.

Aplicar estas seis herramientas —estudiar antes, planificar objetivos, cortar con criterio, hablar lo justo, verificar los cambios y admitir errores— ayuda a que cada minuto del ensayo rinda más, algo especialmente valioso para quien dirige un coro vocacional con pocas horas semanales de trabajo. Comentarios y consultas sobre estos temas pueden enviarse a gusespada.com/contacto.