¿Quién tiene que hacerse cargo de la técnica vocal del coro, el director o un preparador vocal específico? La pregunta ya se había planteado como un debate ficticio, analizando ventajas y desventajas de cada opción según quién asuma esa tarea. Debate: Cuánto conocimiento de técnica vocal debe tener el director del coro?
Más allá de quién la lleve adelante, hay un requisito que no se negocia: esa persona tiene que tener conocimiento de canto. No se puede enseñar algo que no se sabe, de la misma manera que no se le puede enseñar matemática a un hijo si uno mismo no sabe sumar y restar. Para enseñar a cantar hace falta conocer la técnica y haberla experimentado en el propio cuerpo.
Con tanto material de autoaprendizaje disponible —plataformas educativas, tutoriales en video— es importante tener claro qué se puede aprender de manera virtual y qué necesita sí o sí una instancia presencial. Mirando videos se pueden aprender ejercicios, modalidades de trabajo, estrategias y conocimientos teóricos, por ejemplo cómo funciona el sistema fonador. Lo que no se puede aprender mirando un video es a cantar: eso requiere un profesor y clases presenciales.
Por eso el curso "Técnica vocal para el trabajo en el coro", preparado por Federico López Gaviola —director y preparador vocal con amplia experiencia trabajando con niños, jóvenes y adultos—, no es un curso de canto sino un curso para aprender a enseñar técnica vocal al propio coro. Técnica vocal para el trabajo en el coro
La primera clase hace una aproximación al sistema fonador: cómo funciona y, sobre todo, qué elementos sirven como herramienta didáctica para hablar con los coreutas sobre su funcionamiento y construir conciencia corporal. Esa base después se retoma tanto en la vocalización como cuando se pide una característica de sonido determinada durante el trabajo de una obra. Compartir el mismo vocabulario es fundamental para que, cuando se habla de cuerdas vocales o resonadores, cada cantante sepa a qué parte de su cuerpo se está haciendo referencia.
La segunda clase trabaja postura y respiración, en línea con lo que ya se había visto sobre preparación corporal. Preparación vocal para coros I Acá se profundiza en ejercicios de respiración para distintas situaciones del coreuta y en el entrenamiento perceptivo de la inspiración, la exhalación y el concepto de cuerpo abierto, con herramientas didácticas para que se entienda con claridad.
En la tercera clase, sobre fonación y articulación, arranca el vocalizo propiamente dicho: los ejercicios de activación que conviene hacer en toda vocalización, para empezar a activar y calentar el cuerpo y elongar lo necesario antes de la parte cantada.
La cuarta clase aborda los aspectos musicales a trabajar una vez tomadas las decisiones sobre qué técnica se va a priorizar: calidad sonora, tesitura, flexibilidad y agilidad, dicción, articulación, control del aire, rango dinámico, empaste y equilibrio, e independencia de las voces en la vocalización. No hace falta trabajar todos estos aspectos en cada clase: van a depender de la planificación del ensayo y de la planificación anual del director o preparador vocal. Todo el contenido se acompaña con ejercicios y ejemplos en pentagrama y cantados, incluyendo ejemplos de cómo no hacerlo y de cómo trabajarlo mejor.
La última clase propone una aplicación práctica de todo lo anterior: el análisis de una obra en particular, definiendo qué coro la va a cantar y cuáles son sus características, y una guía de trabajo para un ensayo concreto sobre cómo preparar esa vocalización según los elementos técnicos que la obra requiere.
Federico López Gaviola trabaja tanto con el coro de adultos como con el coro de niños de la Universidad Nacional de Villa María, y señala que la mayor diferencia entre ambos grupos pasa por las herramientas didácticas, no por los contenidos: son los mismos en los dos casos. En los adultos hay una conciencia distinta porque tienen más adquiridas ciertas cuestiones del lenguaje, y resulta menos abstracto hablar de las distintas partes del cuerpo. Los niños, en cambio, están más libres de prejuicio y de vergüenza, lo que permite proponerles cosas que con adultos a veces no se pueden hacer. En ambos casos el objetivo de sonido es el mismo: construir un sonido cubierto y con buena proyección, sin bajar las expectativas por trabajar con niños.
Antes de este curso, Federico López Gaviola ya había hablado sobre cómo preparar corporalmente al coro para la vocalización. Como preparar corporalmente al coro para la vocalización- con Federico López Gaviola
Sobre este tema hay 3 cursos online: cursos de Técnica de Dirección.
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