Episodio 208: El ángel, el cocinero, la oca


Podcast
img

escuchá el episodio completo 👇

Cómo un poema que no se deja explicar, de un poeta que anticipó el surrealismo, terminó en la música de Francis Poulenc.

Apollinaire, entre el siglo XIX y las vanguardias

Guillaume Apollinaire (1880–1918) fue un poeta francés que vivió el cambio de la poesía y el arte europeos a comienzos del siglo XX. Su obra queda entre dos mundos: conserva elementos del simbolismo de fines del siglo XIX y anticipa ideas que después desarrollarían las vanguardias, sobre todo el surrealismo.

Fue amigo de Picasso y conoció de cerca el trabajo de Braque. Del cubismo tomó una idea: mostrar la realidad desde varios puntos de vista a la vez. En sus poemas eso aparece como recuerdos, lugares y momentos distintos reunidos sin explicar la relación entre ellos. Usó la palabra "surrealismo" antes de que existiera el movimiento, y los surrealistas lo reconocieron después como antecedente.

Alcools (1913) reúne poemas escritos a lo largo de muchos años. Conviven el amor, la religión, las leyendas y la canción popular con la ciudad moderna, los automóviles, la electricidad y los aviones. Antes de publicarlo, Apollinaire quitó casi toda la puntuación: así, una frase puede leerse de más de una manera y las palabras se relacionan con más libertad. Conoció el opio, como muchos artistas de su ambiente, pero no hay base para decir que escribiera bajo sus efectos: sirve para entender la época, no para explicar su poesía.

"La blanche neige": ángeles, un oficial y un cocinero

Blanche neige es "nieve blanca". En una traducción aproximada, el poema dice que los ángeles están en el cielo, que uno está vestido de oficial, otro de cocinero, y que los demás cantan. Si se intenta armar con eso una escena lógica, no funciona: las imágenes se suceden y el poeta no explica por qué.

Lo que ordena el poema es el sonido de las palabras: repeticiones como les anges, les anges llevan de una imagen a la siguiente. Al final aparece el centro emocional, el deseo de tener a la mujer amada entre los brazos, y el conjunto de imágenes sueltas se revela como un poema de amor.

Francis Poulenc y la poesía francesa de su tiempo

Francis Poulenc (nacido en 1899) conoció a Apollinaire en 1917, siendo muy joven; Apollinaire murió en noviembre de 1918. La amistad fue breve y el impacto duró toda la vida de Poulenc: Apollinaire es uno de los poetas que más musicalizó.

Poulenc elegía los textos por sus autores y su ambiente artístico, no solo porque fueran cantables. Puso música también a Paul Éluard, Max Jacob, Louis de Vilmorin y Jean Cocteau. En Apollinaire encontró algo parecido a su propia personalidad artística: humor y melancolía, imágenes simples, lenguaje cotidiano y momentos de gran emoción.

Prosodia: respetar la manera natural de decir las palabras

Poulenc no intentaba traducir cada imagen del poema en un efecto musical. Su preocupación era respetar las palabras y la manera natural de decirlas en francés. La prosodia es la relación entre el ritmo de la frase, los acentos y la pronunciación, y para él era fundamental. Por eso su música vocal puede sonar ligera, casi como una canción popular, y cambiar de clima enseguida: el humor convive con la tristeza y una frase ingenua puede volverse profunda.

Para qué te sirve

Si dirigís o cantás repertorio francés, saber cómo escribía Apollinaire y cómo lo leía Poulenc te da un criterio para decidir qué hacer con un texto que no se explica: seguir sus cambios de carácter y el ritmo de sus palabras, en lugar de buscarles una lógica. Esa relación entre texto y música coral es el tema de la clase 36 de No me vengan con el verso, el curso de Gus Espada, director de coro, en gusespada.com.