Partituras y audios de estudio en Musescore


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Muchos directores de coro en Argentina siguen escribiendo sus partituras en Encore, un editor discontinuado hace más de diez años. Es incómodo: no acomoda automáticamente las letras, la maquetación da trabajo y no recibe actualizaciones. Pablo Guzmán, director de coro en la ciudad de Córdoba, propone una alternativa: MusescoreMusescore, un editor de partituras de software libre, gratuito y fácil de instalar en cualquier computadora.

Por qué usar software libre

Además de evitar problemas legales por el uso de software pago sin licencia, el software libre como Musescore recibe actualizaciones constantes —al menos dos por año— y tiene una comunidad que reporta errores y sugiere mejoras. Esto contrasta con programas discontinuados como Encore, que en algún momento quedarán incompatibles con los sistemas operativos nuevos. Guzmán conoce colegas con bibliotecas de miles de arreglos guardados en Encore, un problema a futuro si no migran a tiempo.

Musescore frente a otros editores

Comparado con Sibelius o Finale, Musescore resulta más simple de aprender, sobre todo para quienes no tienen teclado numérico en su notebook: los atajos de teclado convencional alcanzan para ingresar notas rápido, sin depender de un teclado externo. Guzmán reconoce que Sibelius tiene mejor maquetación, y por eso combina ambos: escribe en Musescore y exporta a Sibelius para maquetar.

El formato XML, la llave entre editores

Todos los editores de partituras pueden exportar en formato XML, un estándar universal que permite pasar un archivo de Finale a Sibelius, de Sibelius a Musescore o viceversa. El punto más delicado suele ser el texto de las letras: algunas versiones de Sibelius no lo importan correctamente desde el XML, y hay que volver a tipearlo.

Generar audios de estudio para el coro

Guzmán explica varias formas de producir pistas de referencia para que los cantantes estudien sus partes en casa. Se puede exportar cada voz por separado como archivo individual, o usar el mezclador de Musescore para silenciar las voces que no cantan y grabar solo la que interesa, incluso cambiándole el timbre para que se distinga con claridad. También menciona programas de voces sintéticas como Vocaloid o Harmony Assistant, que cantan directamente el texto de la partitura, aunque su fonética no siempre es precisa y por eso Guzmán prefiere, para el detalle fino, grabar él mismo las voces.

Para quien dirige un coro

Sirve para animarse a dejar editores viejos e incómodos y pasar a una herramienta gratuita, simple y actualizada, tanto para transcribir arreglos como para generar el material de estudio que cada coreuta necesita para aprender su parte.