Ciclo: Como armar un coro de cero- I: El proyecto


Ciclo "Cómo armar un coro de cero"
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Quien quiere dirigir un coro por primera vez necesita, antes que nada, una institución que lo aloje. El proyecto todavía vive solo en la cabeza de quien lo imagina, y esperar a que alguien llame para ofrecer la dirección de un coro puede significar años de espera. La alternativa es una actitud activa: salir a buscar dónde puede haber un coro que todavía no existe y llevar la propuesta.

Encontrar la institución

El primer paso es armar una lista lo más larga posible de lugares donde sea viable tener un coro y que actualmente no lo tengan. Universidades, sindicatos, colegios profesionales, instituciones de salud: cualquier organización puede convertirse en sede de un coro nuevo, aunque nunca antes lo haya tenido. Ayuda mucho llegar a través de un conocido —alguien que conozca al presidente de la asociación o al secretario de la fundación— para que el proyecto no termine en un cajón de la mesa de entradas. Este primer capítulo del ciclo, "El proyecto" Capítulo 1: El proyecto, se ocupa justamente de esa etapa inicial, previa incluso a pensar en quiénes van a cantar.

Qué contiene el proyecto

El documento tiene que incluir una fundamentación: por qué esa institución en particular se beneficiaría de tener un coro. Conviene investigar antes las características del lugar para poder señalar, no las carencias, sino los beneficios concretos que la creación de un coro le traería. Le siguen los objetivos —generales y también anuales o de mediano plazo— y un diseño de actividades que explique en qué va a consistir el trabajo del coro: ensayos, espectáculos propios, o solo presencia en actos institucionales como colaciones de grado. Fundamentación, objetivos y actividades tienen que estar coordinados entre sí y adaptados al tipo de institución: no es lo mismo un coro universitario que uno de sindicato.

Equipo de trabajo y espacio

El proyecto debe detallar qué equipo de trabajo va a necesitar quien dirige: asistente de dirección, jefes de cuerda, pianista de ensayo, guitarrista acompañante si el repertorio es popular, secretario, archivista. Las funciones de cada rol conviene describirlas desde el principio, porque lo que no se pide al inicio después es más difícil de conseguir. También hay que dejar claro el espacio físico de trabajo: cuántas personas puede albergar, en qué horario, quién se hace responsable de abrir el lugar y de la seguridad si el ensayo es de noche.

Régimen de ensayos y propuesta artística

Hay que definir cuándo empieza y termina el año de trabajo (en Argentina suele ser de marzo a noviembre o diciembre), cuántas veces por semana va a ensayar el coro y cuántas horas dura cada ensayo. Ese régimen de trabajo aparece detallado en la práctica en el capítulo sobre el primer ensayo Capítulo 3: el primer ensayo. La propuesta artística es otro punto central: un coro de voces muy seleccionadas con fines artísticos no es lo mismo que uno con vocación inclusiva y social, y esa decisión impacta directamente en cómo se organiza después la prueba de voces. También hay que anticipar qué tipo de repertorio va a trabajar el coro, tema que se desarrolla en el capítulo dedicado al repertorio Capítulo 4: El repertorio.

Propuesta económica y currículum

Omitir la propuesta económica es un error frecuente: si no se menciona un monto, la institución puede asumir que el trabajo se hará gratis. Conviene presentar una cifra negociable pero que, después de la negociación, siga siendo una remuneración aceptable. Esa propuesta tiene que contemplar vacaciones y quedar libre de gastos de viaje, y prever los meses en que no hay ensayos pero sí trabajo de diseño de repertorio y estudio de partituras. Los aspectos más administrativos de sostener el proyecto en el tiempo se profundizan en el capítulo sobre gestión Capítulo 5: La gestión.

Por último, el currículum tiene que acompañar el proyecto, aunque sea breve. Si es el primer coro que se dirige, no hay antecedentes como director, y eso está bien: lo que corresponde es incluir solo lo específico y relacionado con la actividad coral —coros en los que se cantó, repertorio trabajado, si hubo experiencia como asistente de dirección— y dejar afuera cualquier curso o estudio que no tenga relación, por más que ayude a llenar espacio. Un currículum corto pero relevante convence más que uno largo con datos que no vienen al caso.

Con la institución elegida, el proyecto escrito y presentado, y una propuesta económica que resulte sostenible, queda planteado el terreno sobre el que se va a construir el coro. Los objetivos y el diseño de actividades definidos en esta etapa son también la base sobre la que después se piensa la primera actuación Capítulo 6: La primera actuación. El siguiente paso, una vez aceptado el proyecto, es la prueba de voces Capítulo 2: la prueba de voces.