el coro virtual- estrategias de lanzamiento en redes sociales- con Virginia Arellano


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El coro que siguió sonando en redes

Virginia Arellano dirige Ubuntu Coral, un coro de voces femeninas. En un momento en que los ensayos presenciales no eran posibles, el coro encontró en las redes sociales una forma de seguir presente, de mostrar su trabajo y de mantener el vínculo con su público. Quien quiera conocer ese trabajo puede visitar la página de Facebook del coro https://www.facebook.com/ubuntucoral.corodevocesfemeninas o su canal de YouTube https://www.youtube.com/channel/UC8NIqQc3mBUuhg42jiM8mLA, donde se puede ver cómo fueron sosteniendo la actividad coral en ese contexto.

El plan de ensayo, comparado con un plan de rodaje

Gus Espada retoma una comparación que le resulta útil: el plan de ensayo de un coro es parecido al plan de rodaje de una película. No alcanza con que cada jornada de filmación funcione por sí sola; a la hora del montaje, todas las piezas tienen que encajar. La diferencia, dice, es que una película puede reprogramar tomas o postergar su estreno si algo no salió bien, pero un coro no puede posponer un concierto: el repertorio llega al escenario en el estado en que esté.

Según explica, tener un plan de ensayo por escrito —aunque se lleve "en la cabeza" por experiencia— ayuda a no perder tiempo en decisiones que se podrían haber tomado de antemano. Cada pausa para pensar qué pedir, cómo decirlo y dar la entrada suma minutos que, en un ensayo de dos horas, terminan siendo muchos. Y esos silencios son también el momento en que un cantante puede desconectarse mentalmente del ensayo.

Gus recomienda anotar directamente en la partitura: qué cuerdas cantan en cada sección (por ejemplo S+C o T+B), dónde conviene hacer calderones para trabajar afinación, dónde bajar el tempo, en qué pasajes usar el instrumento de ensayo y en cuáles trabajar a capela para ganar independencia. También sugiere anotar con precisión desde qué compás a qué compás se trabaja cada pasaje, y qué sigue después: continuar hacia adelante o volver atrás para unir secciones. No hay un formato único: cada director puede crear su propio código con colores, números o abreviaturas.

Cuenta que esta herramienta le sirvió tanto en sus primeros años como director como en momentos posteriores, cuando tuvo que preparar un repertorio muy difícil con un coro piloto de un curso, en un número limitado de ensayos y con una fecha que no se podía mover. Planificar cada ensayo —generales, parciales e incluso individuales— fue, según relata, lo que permitió que el coro llegara listo a tiempo.

De paso, menciona el curso Historia de los grupos vocales en Argentina II, centrado en los grupos vocales urbanos de Buenos Aires de la década del 70, como material disponible para quienes quieran seguir profundizando en la historia de los grupos vocales argentinos.

Para quien dirige un coro, la combinación de ambos aportes deja dos ideas concretas: que las redes sociales pueden sostener la vida de un coro incluso cuando no es posible ensayar de manera presencial, y que un plan de ensayo escrito, con su propio código de anotaciones, ahorra tiempo valioso y ayuda a resolver repertorios exigentes con plazos ajustados.