Ensayos virtuales y tácticas de supervivencia laboral – Dirección Coral Online Podcast, #13


Podcast
img

En plena cuarentena, dar clases de práctica coral, ensamble vocal o conjunto vocal de manera virtual dejó de ser una opción: los espacios curriculares no se suspendieron y hubo que adaptarse a plataformas como Zoom, Jitsi o https://meet.google.com/. El problema no era tanto cómo ensayar a distancia, sino cómo evaluar una actividad que por definición es grupal cuando, por las limitaciones de la tecnología, cada estudiante termina cantando solo, desde su casa.

Evaluar canto polifónico cuando cada alumno canta solo

En un coro común que trabaja de forma virtual, el resultado final suele ser un video de "cuadraditos" o una mezcla de audios individuales combinados con alguna imagen: cada coreuta grabó su propia voz y después alguien armó el conjunto. Para eso puede servir un programa de captura como https://obsproject.com/es/download junto con un editor de audio como https://www.nch.com.au/mixpad/es/index.html para mezclar las pistas.

Pero en una materia de práctica coral el objetivo no es ese: se busca que el alumno aprenda a cantar a varias voces, a entender el coro como instrumento desde adentro. Si se evalúa solo su parte individual, la materia se convierte en canto individual y pierde su sentido.

Una manera de resolverlo es usar una aplicación llamada Acapella Maker, que permite grabar hasta ocho voces superpuestas: al grabar la segunda voz, la app reproduce la primera para que el alumno cante por encima; al grabar la tercera, reproduce las dos anteriores, y así sucesivamente. De esta forma, quien canta pasa de una voz sola a cantar a dos y después a tres, que es lo más parecido a la experiencia coral real que se puede lograr en soledad.

Para que funcione, hace falta un arreglo escrito para voces iguales, con cada parte en un registro central (ni muy agudo ni muy grave), de modo que cualquier alumno pueda cantar todas las voces, y con la posibilidad de transportarlo si hace falta. También se puede partir de un arreglo para voces mixtas y adaptarlo a voces iguales. La única limitación real es que la versión gratuita de la app solo grabra un minuto de música, así que conviene trabajar con piezas u obras breves. Para quienes necesiten reforzar los fundamentos de armonía antes de escribir sus propios arreglos, el Curso Básico de Armonía II trabaja justamente la armonización de melodías sencillas con acordes tríada.

Independencia y automatismo: las tres cosas que un director hace al mismo tiempo

Cuando alguien empieza a dirigir, suele descubrir que tiene que hacer varias tareas en paralelo sin darse cuenta: mover las manos, escuchar al coro, mirar la partitura y decidir qué pedir a continuación. El cerebro no maneja bien la multitarea real, así que la única salida es automatizar todo lo que se pueda para liberar atención.

El primer terreno es la técnica gestual: aprender el diseño de cada compás (en uno de cuatro tiempos, por ejemplo, el primero se marca hacia abajo, el segundo hacia adentro, el tercero hacia afuera y el cuarto hacia arriba) hasta que el brazo lo haga solo. Ahí entra también la independencia de brazos: si los dos brazos hacen siempre lo mismo, es como tener uno solo. Cuando el brazo dominante automatiza el diseño del compás, el otro brazo queda libre para dar entradas, marcar matices o articulaciones. Y vale la aclaración: si el coro no lee música, probablemente no necesite que se le marque el compás todo el tiempo, sino un buen levare (el gesto de preparación antes de la entrada), indicaciones claras de respiración y una dirección expresiva. Los instrumentistas, en cambio, sí suelen necesitar ver con claridad el tiempo fuerte de cada compás.

El segundo terreno es la partitura. Mirarla todo el tiempo consume la misma atención que pensar hacia dónde mover el brazo cuando el gesto no está automatizado. La única forma de independizarse es memorizar: no solo dónde están las entradas, las repeticiones y las secciones, sino también cómo debe sonar la obra, para poder detectar si algo no está bien apenas se escucha.

El tercer terreno es la toma de decisiones durante el ensayo. Mientras se dirige, hay que escuchar todo lo que pasa, decidir qué es prioritario corregir y dar la siguiente consigna sin detenerse largos minutos a pensar. Esto se relaciona con las herramientas de jerarquización que se explican en el episodio https://open.spotify.com/episode/6BJ0LsNiMwFm89IZJO6kvz?si=abwX3l8aQlqfH7Jmsi8T1Q sobre técnica de ensayo (el conjunto de recursos y decisiones que se usan para conducir un ensayo de forma eficiente).

Estos tres procesos —técnica de dirección, estudio de la obra y técnica de ensayo— son, en definitiva, las tres grandes áreas donde conviene construir automatismos para poder dirigir relajado y con toda la atención puesta en lo que realmente importa: lo que el coro está cantando.

El episodio completo puede escucharse en https://podcasts.apple.com/ar/podcast/direcci%C3%B3n-coral-online/id1505254435, https://open.spotify.com/show/6JSF7k97KDeTyvPuFD2lJ5?si=LnJaY3HRTb-ztVfkpeio9g, https://ar.ivoox.com/es/s_p2_885378_1.html o https://www.google.com/podcasts?feed=aHR0cHM6Ly9hbmNob3IuZm0vcy8xNThmNzRkYy9wb2RjYXN0L3Jzcw==.