Cómo crear un laboratorio coral


Interpretación
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Un coro no siempre está configurado para ser "un gran instrumento": el tipo de cantantes disponibles, las condiciones institucionales y las propias limitaciones del director marcan un techo real. Aun así, es posible plantearse un doble objetivo con el grupo que se tiene: trabajar de la mejor manera posible con los recursos disponibles, y al mismo tiempo usar ese instrumento para aprender a ensayar, armar e interpretar repertorio, incluso cuando alguna obra no llegue nunca a sonar en un concierto.

Esto convierte al coro en un espacio de aprendizaje mutuo: los cantantes se llevan sus propios aprendizajes porque el director comparte los suyos con ellos. Algunos años el repertorio elegido coincide con las posibilidades artísticas del grupo y salen buenos conciertos; otros años, no.

El caso de "The Blue Bird"

Un ejemplo concreto es "The Blue Bird", de Charles Villiers Stanford, una obra que Gus Espada trajo de un curso de dirección. Su primera estrofa es casi hipnótica:

"The lake lay blue below the hill,
O'er it, as I looked, there flew
Across the waters, cold and still,
A bird whose wings were palest blue"

Al coro le encantó la pieza y la ensayaron y exploraron durante un buen tiempo, pero nunca llegaron a cantarla en público. Como tantas otras obras, quedó en el cajón de las buenas intenciones.

La conexión con Génesis Interpretativa

Este recuerdo volvió mientras se grababa la primera clase de "Génesis Interpretativa" junto a Camilo Santostefano. La obra que se analiza en esa clase, "Silence and Music" de Vaughan Williams, está íntimamente relacionada con "The Blue Bird" de Stanford, de algunas maneras obvias y otras no tanto, algo que se desarrolla en detalle durante la clase.

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