Primer video en cuarentena parte II- organización del tiempo y adaptaciones


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Mientras se generalizaba el aislamiento por la pandemia, un dato llamó la atención: los protocolos que empezaban a diseñarse para la reapertura de actividades culturales hablaban de shows, de streaming, de límite de público en las salas, pero casi nunca de los ensayos. Esa ausencia fue el punto de partida para hacer algunas entrevistas informales a directores de coros de Córdoba y buscar, en publicaciones de distintos países, qué se sabía hasta entonces sobre el canto coral y el contagio.

Lo que contaban los directores en ese momento

Matías Sacone, director del coro del seminario de canto del Teatro del Libertador General San Martín, contó que todavía no se trabajaba en protocolos formales, aunque sí se pensaba en combinar el distanciamiento social con ensayos en grupos pequeños o con la sala dividida por sectores, y en sostener por un buen tiempo los conciertos en streaming, sin público, apostando a que lo audiovisual iba a cobrar cada vez más peso.

Cristina Gallo, que coordina los coros de la Universidad Nacional de Villa María (coro de niños, de adultos y de adultos mayores), describió una situación parecida: no había un trabajo sistemático de protocolos, pero los directores ya estaban pensando estrategias de retorno.

Esteban Conde, presidente de la Adicora (Asociación de Directores de Coros de la República Argentina) y director del coro municipal de Córdoba, agregó que la asociación estaba capacitando a directores en el uso de plataformas digitales, dando contención emocional y asistencia técnica para los videos corales que se multiplicaban en esos meses, además de atender problemas laborales derivados de la crisis. También mencionó una charla con el presidente de la Federación de Coros de Madrid, que hablaba de mascarillas, cuidados extremos y conciertos descartados hasta fin de año.

Qué decían los primeros estudios científicos

Una investigación del Instituto de Medicina para Músicos de Friburgo, en Alemania, medía la corriente de aire al cantar y tocar instrumentos de viento. Sus resultados preliminares indicaban que a dos metros de distancia no había diferencia con una corriente de aire normal, y que no parecía necesaria la distancia de tres a cinco metros que se llegó a sugerir: alcanzaba con ventilación frecuente, salas grandes y las reglas habituales de distanciamiento e higiene.

También circuló una afirmación de la Orquesta Filarmónica de Viena, según la cual el aire exhalado por un cantante no se expandía más de 80 centímetros alrededor de su cabeza, aunque de ese estudio no se pudo acceder a más detalle.

En contraste, títulos como "los 102 cantantes de un coro que se infectaron con coronavirus" o "un coro no quiso cancelar un ensayo: dos muertos y 45 infectados" circulaban con fuerza, pero correspondían a casos de marzo, antes de que se generalizaran el distanciamiento, los barbijos y la ventilación de los espacios. Un artículo del diario The Guardian, citando a un científico alemán y a uno de Estados Unidos, señalaba además que en esos casos el contagio probablemente ocurrió antes o después del ensayo, y no durante el canto en sí.

Entre el pesimismo y el Requiem de Sevilla

Ninguno de estos estudios era definitivo: todos se presentaban como preliminares. Pero mientras algunos títulos alimentaban la idea de que cantar en grupo era intrínsecamente peligroso, el 4 de junio de ese año se interpretó un Requiem de Mozart en la Catedral de Sevilla, con orquesta, coro y solistas, respetando distancia entre músicos, cantantes y público, en homenaje a las víctimas de la pandemia.

De ahí la idea central: ante la incertidumbre, era responsabilidad de quienes dirigen coros empezar a pensar en protocolos propios para los ensayos y los conciertos, generar confianza y seguridad, y evitar que la actividad coral quedara estigmatizada como algo peligroso en sí mismo. Muchos coros, mientras tanto, encontraron en el ensayo virtual una forma de seguir funcionando; una nota sobre cómo una docente organizó su coro infantil por Zoom durante la cuarentena repasa bien esa experiencia https://www.elentrerios.com/actualidad/dirigir-un-coro-infantil-por-zoom-el-desafo-de-una-docente-sanjosesina-en-tiempo-de-cuarentena.htm.

Para seguir trabajando con el coro mientras se esperaban esas certezas, el Curso de arreglos de oído mostraba cómo construir voces a partir de las notas del acorde, más allá de la fundamental, para que el grupo pudiera cantar a tres voces de oído.

Este repaso, aunque hecho con información parcial y en plena incertidumbre, sirve para pensar hoy cómo se fueron construyendo, con datos concretos y no solo con miedo, los criterios para volver a cantar juntos.