Martín Palmeri es un compositor y pianista cuya música se interpreta en coros de todo el mundo, conocido especialmente por su Misa a Buenos Aires (Misatango). Eduardo Notrica, que ya había pasado por el podcast en más de una ocasión, es director de coro y arreglador. Los dos se sentaron a conversar sobre un tema que atraviesa la experiencia de muchos directores: el tango cantado por coros.
La pregunta que dispara la charla es simple y quien haya dirigido un coro seguramente se la hizo alguna vez: ¿por qué es tan difícil escuchar una versión coral de un tango que realmente funcione? El tango tiene una manera muy particular de frasear, de acentuar y de jugar con el tiempo que no siempre se traslada bien a la escritura para varias voces, y ahí es donde suele fallar tanto la elección del arreglo como su ejecución.
En la charla aparece el ejemplo del grupo vocal Buenos Aires 8, cuyo arreglador —también integrante del grupo como cantante— quedó asociado a un disco particular: un long play titulado "La última palabra", integrado por obras de Astor Piazzolla. Lo llamativo es que, a diferencia del resto del repertorio del grupo, que se cantaba con onomatopeyas, ese disco sí tenía letra: fue la excepción dentro de su trabajo habitual sin texto.
La entrevista funcionó también como presentación de “Arreglando Tangos”, el curso que Palmeri y Notrica prepararon con clases dedicadas a distintos aspectos del tango coral. La primera clase cuenta con la participación del maestro Bernardo Latini. A lo largo del curso se repasan cuestiones de fraseo, de elección de arreglos y de cómo trabajar la interpretación con el coro para que el resultado suene genuinamente a tango y no a una simple traslación de partitura.
Para quien dirige un coro y quiere incorporar tango a su repertorio, esta charla deja una idea central: no alcanza con conseguir un buen arreglo, hay que entender de dónde viene ese fraseo y trabajarlo específicamente con el coro. Quien quiera profundizar puede escribir a gusespada.com/contacto.
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