Arreglando tangos

Portada del curso Arreglando tangos

Docentes:

-Martín Palmeri
-Eduardo Notrica

4 h 49 min

Nº Clases: 5

«Querer cantar tango en coro es como querer cantar obras de Chopin.» El curso empieza citando esa frase para pasarse las cinco clases contradiciéndola. Lo dictan Eduardo Notrica, desde Roma, y Martín Palmeri, desde Paraná, y el recorrido va desde qué es el fraseo hasta cómo se arma un arreglo coral completo, con obras concretas sobre la mesa en cada paso.

Por qué se empieza por el fraseo

En la música clásica, fraseo abarca crescendos, diminuendos, articulaciones y acentos: todo lo que hace a la expresión. En el tango significa además otra cosa. Tocar o cantar algo fraseado implica que no se ejecuta rítmicamente lo que está escrito en la partitura; sería incluso incorrecto hacerlo. Las partes instrumentales suelen anotarse de manera muy sencilla, confiando en que el intérprete va a poner lo que falta.

A eso se suma una particularidad del género: la melodía tratada de manera rítmica. La línea melódica se mantiene, pero aparece articulada con acentos y stacatos. En la mayoría de las músicas populares la melodía se destina a cantar y la articulación rítmica va en el acompañamiento; en el tango está en la propia melodía. Esa diferencia es la que hace que trasladarlo a un coro no sea automático.

Qué tangos se dejan cantar por un coro

La segunda clase escucha tipologías distintas para separar cuáles se prestan a una versión coral y cuáles traen problemas. Un tango lírico, con contorno melódico de grado conjunto y pocos arpegios, permite aprovechar el fraseo, sobre todo si no hay que sostenerlo con una sección del coro haciendo el ritmo. Un contorno con muchos saltos y arpegios complica la armonización. Se escucha «Los cosos de al lao», de Franchini y Pontier, como caso favorable, y aparecen las onomatopeyas como recurso central cuando el coro tiene que hacerse cargo del acompañamiento.

Desmontar un arreglo, etapa por etapa

Las clases tercera y cuarta sistematizan el trabajo del arreglador en pasos sucesivos:

Reescritura melódica, que consiste en pasar de la versión editorial de la partitura al fraseo real de los cantores de tango. El ejemplo es «Afiches» en la versión de Roberto Goyeneche, donde el fraseo está pensado desde la expresión del texto y el acompañamiento es una fantasía pianística, no una base rítmica.

Armonización y rearmonización, con el criterio de definir una armonía que hable el idioma del tango y no simplemente la que aparece impresa.

Elección de la tonalidad y distribución de las voces, decisión más delicada de lo que parece: los tangos suelen tener un ámbito muy amplio, y pasan de registros muy graves a muy agudos que hay que repartir entre las voces del coro.

Elección de las texturas para cada sección y pulido final.

El caso trabajado en detalle es «Sueño de barrilete», de Eladia Blázquez, sobre el arreglo del propio Palmeri, desde la decisión inicial de si lleva introducción o no.

Tango escrito directamente para coro

La última clase invierte el camino: en vez de partir de un tango y llevarlo al coro, va a las obras compuestas directamente para ser cantadas por coro con el lenguaje del tango. El repertorio no es enorme. En música sacra hay tres misas: la de Juan Carlos Barbará, la más antigua; la Misa a Buenos Aires de Martín Palmeri, escrita sin conocer la anterior; y la de Luis Bacalov, la más difundida. En música profana aparecen composiciones de Camilo Matta —«Tiempo de bordonas» y «Soledad»—, de Jorge Marone, de Emilia Inés Vega y tres de Homero Pereyra, editadas por Ediciones GCC.

La clase se dedica a la Misa a Buenos Aires, con la partitura a la vista y una grabación del Kyrie dirigida por Notrica al frente del Fairfield Coral de Connecticut, de diciembre de 2019.

Para qué sirve

Al terminar, quien hace el curso puede mirar un tango y decidir si conviene llevarlo al coro, reescribir su melodía según cómo se canta y no según cómo está impresa, elegir tonalidad y repartir las voces con criterio, y construir el arreglo sección por sección. Y, sobre todo, saber por qué un arreglo de tango suena a tango y otro no.

Clase 1: el fraseo en el tango

En esta primera clase comenzamos por definir qué es el fraseo
Se usa la palabra fraseo para describir algunos aspectos de la interpretación de la melodía, en particular la separación de sus frases constituyentes y su articulación en unidades más pequeñas, es decir en células
En el tango, el fraseo significa algo más, significa que uno no puede tocar o cantar el mismo ritmo que está escrito en la partitura
Invitado: Bernardo Latini

Clase 2: el tango y la música coral

En esta clase intentaremos analizar y comprender de qué manera sería posible trasladar un género tan solístico como el tango o la música coral
Vamos a analizar las posibilidades y los problemas que nos brindan el género y los diferentes tipos de tango, para realizar versiones e interpretaciones corales
Invitado: Horacio Corral (Buenos Aires 8)

Clase 3: desmontaje de versiones corales- parte1

En esta clase comenzaremos a analizar la problemática de los arreglos corales, a través del análisis de arreglos corales de tangos
Dividiremos el trabajo en las siguientes etapas:
Reescritura
Rearmonización
Distribución de las voces
Elección de la tonalidad

Clase 4: desmontaje de versiones corales- parte 2

Continuamos desmotando versiones corales, y estudiaremos la
elección de las texturas y revisaremos en su totalidad la elaboración de la adaptación

Clase 5: la música coral y el tango

Esta vez recorreremos el camino inverso al que hemos estado desarrollando hasta ahora
En lugar de partir de un tango para ir hacia el lenguaje coral, analizaremos algunas composiciones corales originalmente compuestas en el estilo del tango


Seguir por acá

Los arreglos corales de Gus Espada, con las voces disponibles de cada uno, están en la biblioteca de partituras.

En el blog, sobre arreglos y adaptaciones:

Los materiales escritos que acompañan las clases se elaboran con asistencia de inteligencia artificial. El contenido y el criterio pedagógico son míos. Cómo uso la IA